La poesía confesional del cubano Yordan Rey

Revista LOEV / Editado por REVISTAS 4U

 

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Yordan Rey (La Habana, Cuba. 1982)

Poeta y Narrador. Tiene publicados: Teresa Valdés del Pueblo de Quita y pon (Literatura para niños y jóvenes. Unicornio, 2016); El caserón de la curva (Literatura para niños y jóvenes. Áncoras, 2017); El Asteroide B600 (Literatura para niños y jóvenes. Temática LGBT. Unicornio, 2018); Cantar del niño nunca robado. (Poesía. Temática LGBT. En proceso editorial por GEEPP EDICIONES, 2018) y Grutesco (Novela. Temática LGBT. En proceso editorial. Capiro 2019). Textos suyos pueden ser encontrados además en diversas publicaciones periódicas y antologías. Ha obtenido, entre otros, Premio Fundación de la ciudad de Santa Clara 2018 en Novela, el Premio de Poesía “Per(versus)”, en España, 2018 y los II Certamen de Relatos Cortos LGTB Ojalá LGBT (España) y IV Certamen de relato corto LGBT Hegoak “Premios Lorca”, España.

A pesar de su juventud, el poeta y narrador cubano Yordan Rey residente en Valencia, ha recibido importantes premios incluso en su país natal donde finalmente ha sido censurado a raíz de su ida del país y por el nuevo decreto, el 349, que se está debatiendo en Cuba contra el arte independiente.

El pequeño cuaderno censurado en Cuba se llama “Besando los labios de mis primos dormidos”, del cual nos ha facilitado algunos fragmentos inéditos para su publicación en la revista LOEV Magazine. El autor nos advierte que este libro en concreto es un tipo de poesía confesional, de temática muy dura. Su estilo tributa a la corriente Imaginista del siglo pasado donde la imagen, y un lenguaje claro y directo es prioritario.

En este caso su poesía dialoga con la del artista visual independiente y escritor cubano Nonardo Perea, el cual es perseguido actualmente en Cuba por su oposición a la ley censura 349.

 

FOTOGRAFÍA: Nonardo Perea (La Habana, Cuba. 1973)

Escritor, realizador audiovisual y actor. Ha publicado los libros Vivir sin Dios (Editorial Extramuros, 2009), Donde el diablo puso la mano (Montecallado, 2013) y Los amores ejemplares. (Premio Novelas de Gaveta Franz Kafka 2017).
Ha participado en talleres de video activismo y video periodismo en la ciudad de Praga en los años 2016, 2017 y 2018 respectivamente. Ha realizado diversas exposiciones personales y colectivas dentro de Cuba, entre las que destacan las tres ediciones de Miss Pop las cuales abordaban el mundo del travestismo y de la comunidad LGBTI en Cuba.

 

Besando los labios de mis primos dormidos

I 

alguien me habla de los castrati

y pienso

si alguien me hubiese aplastado los huevos

me eternizase niño

aunque nunca hubiese cantado como niña

solo por verme

una y otra vez

hacer burbujas con champú y el ojo de una tijera

momentos antes que mis padres me pegasen por gastar todo el champú

y porque las burbujas eran cosa de maricas

 

si alguien me hubiese desmembrado

como a un castrato

niño mitad niña 

antes que mi tío el coronel

abriese mis nalgas

mis once años

y escupiera

 

 

II

 

Hady se mece entre la grama

y yo quisiera ser azul

como aquellas rocas de su patio

ajeno a los brazos de mi padre lanzándome a lo hondo

de Playa Bibijagua

para que aprendas a nadar de una vez cojones

 

ajeno a una noche en el estadio de béisbol

donde los gritos de jonrón

alimentaban mi desespero

solo quería irme a casa para ver a Ruslán

me había prometido hacernos novios esa tarde

bailar al compás de su caja de música

besarnos con lengua

mi padre me obligó a los nueve inings

y me rompió dos dientes porque dije

que el béisbol era un juego de comemierdas

 

bien distante de mis diez años

madre dijo algo sobre un cáncer

a los hombres que se besan en la boca

y mi tío el coronel me chupó los labios

hasta que vomité el almuerzo

 

vivir ajeno a mi mejor amigo

amenazó con enseñar a todos mi diario

si no se la chupaba al perro

y al final todos leyeron mi diario

a pesar de habérsela chupado al perro dos veces

también a él

 

distante también de la media luz en aquel hospital

seguía vivo

aún tras las píldoras machacadas en el yogurt

los cuarenta y seis cortes de cuchilla

en pies

muslos

muñecas  

y alguien dijo

solo estamos tranquilos cuando te internan

 

lejos del año en que regresé a las islas

a pesar de haber prometido a San Cristóbal

no regresar jamás

 

ajeno a mi madre que hurgó dentro de sí

hasta destrozar a mi gemelo

apurando mi salida del líquido amniótico

hacia los líquidos miasmáticos de la existencia

por salvar a mi padre de la guerra

dejándome una guerra que solo llenaron ciertos libros

y un muñeco de peluche

entregándome a la imipramina

la carbamazepina

el alprazolán

la amistriptilina

la trifluoperazina

y el carbonato de litio

en manos de ciertos fantasmas y sus voces

que por años pensé eran cosas de espiritistas

y era mi cerebro roto

 

en manos de unos votos

que romperé de un momento a otro

a pesar que me mantienen alejado

de un último corte en el cuello

que me recomendó aquel sacerdote de Orula

 

Hady se mece entre la grama

y yo quisiera haber sido roca azul

de las colinas de Regla

 

 

III

 

cuando salí del manicomio 

mi novio soltó mi mano

(el día que nos conocimos

yo solo te pedí un beso

y me llevaste a la azotea

sin saber mi nombre)

 pienso en la cuchilla de afeitar

en las heridas bajo las vendas

(sospechaba tu locura

desde la casa de Neptuno

regalabas agua fría 

a desconocidos

y en aquel ciclón

sin luz ni gas por cinco días

herviste albahaca de mi altar santero en un quinqué

porque no soportabas los truenos

con el estómago vacío)

yo volví a refugiarme en su mano

había demasiado polvo por la estampida

de ciertos animales nocturnos infectos por los fármacos

y nos vi

nosotros y la casas de Cuba

casas

de la calle Neptuno

(la gente se está comiendo a los gatos)

la de la calle de las Ánimas

la de Jesús Peregrino

 

más que besos

hubo polvos

y ratas

agua que nadie bebió por miedo

gente que sale a las calles

gritos de hambre

(se nos perdió Karla Marx la gata

se la comieron)

y yo que lo mejor era irse de Cuba

y mi novio que nos estaban castigando sus orichas y sus muertos

por robarles la albahaca

por besar en los labios a mis primos dormidos

mientras él espiaba desde una silla

mientras él se masturbaba

castigos castigos

castigo por robar del hospital el agua vespertina

agua plena de larvas

que colábamos con una funda de almohada

castigo castigo por subir ocho pisos

haciendo ruido para espantar a las ratas

(maricones ustedes no tienen derecho al ascensor)

casas

casas

casas en las que jugué a las escondidas con los espíritus

hasta que me encontré las venas

los tendones

la sangre

 

(¿de verdad no quiere un poco de agua?)

al salir del manicomio 

mi novio volvió a tomar mi mano

y yo sin mano y sin casa

sin gata

sin él

 

 

IV

 

se llamaba Fernan

gustaba de verme bailar hula-hoop

con la peluca de su madre cancerosa

mientras él tocaba la filarmónica

 

Fernan criaba lagartijas en cajas de fósforos

tenía unos bellísimos ojos azules

 

me encantaba recostarme encima de su estómago

quedarme dormido

 

dije a mi madre

quiero tener los ojos de Fernan

y ella no me pegó

pero me dijo que él era bizco

yo no sabía qué cosa era ser bizco

entonces pregunté a Fernan

 

“eres como los otros” dijo

y nunca más me invitó a su casa

 

 

V

 

me buscas desde el fondo de tus marismas

Llorona

me incitas a mirar por la grieta que le has hecho al tiempo y al espacio

y es abril de otro milenio

Llorona

donde colecciono botones

que lanzo hacia la bahía

(pedir deseos)

también flores de lantana

Llorona

esas que dejan en los dedos un olor

como a guayaba podrida

 

mi gemelo muerto juega con la lluvia

LLorona

porque mi madre me ha regalado sus juguetes

 

Llorona

asientes

y me veo jugar a los yaquis

Llorona

con piedras del sendero

por donde se arrastraba aquel muchacho que abuela ahogó con la almohada

porque tenía pies de sirena

LLorona

no puedo preguntar su nombre
LLorona

estoy escondido en el cuarto de la limpieza

otro niño me arrebata el primer beso

y ahora quiero darle un hijo que se llamará Diego

Llorona

unas manos vienen a rellenar mi boca

con papeles

(para que hables fuerte

fuerte como los hombres)

y es jueves de un año bisiesto

Llorona

cuando rodeado de polillas

doy jaque mate al rey blanco

y mi tío el coronel

el de nombre de arcángel

me desvirga delante de su hijo

Llorona

 

sucederá algo que quisiera no haber visto

es la pesadilla de una tarde de verano

donde se nos fue el abuelo

Llorona

cargado con descuido por su difunta madre

(mamá tengo frío)

ella le besaba los labios
Llorona

 

fueron tras él tantos sin escolta

la última fue Susi

mi única amiga del hospital psiquiátrico

Llorona

su último placer fue colorear un mándala

con los dedos carcomidos por la artrosis

Llorona

 

y ya es domingo

mayo treinta y uno

de un año que borraré de mis bitácoras

LLorona

para que no me persigan los cocuyos

y es que he visto a mi muerte bajo las casuarinas

viste de falsa monja

ha sellado con arena y plata

estas puertas de la calle de la Obrapía

LLorona

con ustedes dejo mis oráculos

las tardes en que amanto a mis peluches

los besos que robé a mis primos dormidos.

 

Ven a mí Llorona Llorona

y tápame con tu rebozo

 

yo también tengo frío

 

   

Revista LOEV dirigida al público gay (LGBT), perteneciente a la consultora gay Grupo EGF

También puedes seguir el trabajo de nuestra revista LOEV en la web www.LOEV.es 

 

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