Idioteces Patológicas en la LGTBfobia de María Elósegui

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María Elósegui, catedrática de Filosofía del Derecho, ha sido propuesta como jueza para el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Dicho así, no parece una mala propuesta, una mujer, formada en Derecho, con una experiencia vital de 60 años… hasta que abre la boquita y suelta perlas que, en mi opinión, la invalidan totalmente para defender los Derechos Humanos.

Vamos a verlas. Extracto de una entrevista concedida a un portal de internet: “Para muchos, el sexo biológico y el género, es decir los roles sociales, no están relacionados, de manera que podríamos construir nuestra identidad sexual al margen o de espaldas a nuestro sexo biológico. En el libro (Diez temas de género: hombre y mujer ante los derechos reproductivos, publicado en 2002,) vemos cómo esa construcción de la identidad sexual al margen del sexo biológico es factible debido a la libertad humana y a que los seres humanos no estamos determinados por la biología. Pero el que lo podamos hacer (siempre dentro de unos márgenes, ya que no podemos cambiar nuestro ADN masculino o femenino), no quiere decir que el saldo sea positivo, sino que afectará a la construcción de la personalidad. De manera que el resultado no es indiferente. Quienes construyan y realicen su comportamiento sexual de acuerdo a su sexo biológico desarrollarán una conducta equilibrada y sana, y quienes se empeñen en ir contra su biología desarrollarán distintas patologías. Eso está claro”.

La primera en la frente: en primer lugar una Cátedra en Filosofía de Derecho, no equivale a tener conocimientos ni de Medicina ni mucho menos de Psicología, ni de Psiquiatría. Parece ser que esta señora no se ha enterado que desde la Psicología, en concreto desde el manual de diagnóstico DSM (del cual ya vamos por la quinta revisión) hace ya unas cuantas ediciones que se excluyeron la homosexualidad y la transexualidad de los trastornos de la personalidad, y hoy en día, desde un punto de vista científico, no se consideran patologías. De hecho, lo que está claro, es que cualquier persona, sea cual sea su identidad de género y su opción sexual, tiene opciones de sufrir algún desequilibrio emocional a lo largo de su vida. Ser heterosexual no te protege de ninguna dificultad psicológica. Porque superar tales dificultades tienen que ver con la resiliencia, con las herramientas de afrontamiento, con el aprendizaje, con el apoyo social, con la ayuda recibida, con la fortaleza emocional, etc… pero como vemos no hay un factor de género que haga que la aparición de la dificultad emocional sea más probable en personas homosexuales que en heterosexuales. Como tampoco influye en que sean las mujeres las que van más al psicólogo que los hombres. Por mi experiencia al psicólogo va quien lo necesita.

Otra perla: Elósegui ha escrito que ella no se manifiesta “explícitamente y como punto de partida en contra de la ideología gay”, y ha expresado su postura en contra de que se llame matrimonio a las uniones entre homosexuales.

En primer lugar, ser gay o hetero o trans, no es una ideología. Según el diccionario, se define ideología como: Disciplina filosófica que estudia las ideas, sus caracteres y especialmente su origen. Conjunto de ideas que caracterizan a una persona, escuela, colectividad, movimiento cultural, religioso, político, etc.

Como vemos, el optar por depositar los afectos en una u otra persona no encaja de ninguna manera con la definición de ideología. Con lo cual es complicado que esta señora esté a favor o en contra de una “ideología” que no es “ideología”. Y si le gusta hilar tan fino con la semántica, ya que parece que al matrimonio gay le resultaría más cómodo llamarlo bicicleta o vete tú a saber cómo, ahí le dejo la reflexión sobre la ideología. Semántica es semántica para todos.

En un artículo publicado en el diario El Comercio en Perú dice textualmente: “En España han sido los propios colectivos de transexuales los que han influido en que la ley española de marzo del 2007 no exija la previa cirugía transexual. No hay consenso en cuál sea la terapia más oportuna. Existen numerosas referencias científicas recientes que abogan por las terapias psicológico-psiquiátricas y testimonios de los propios transexuales al respecto”.

De nuevo vamos a desmontar esta “reflexión” fácilmente: La disforia de género, no es una patología, ni un trastorno ni una enfermedad. Es un hecho que manifiesta una diferencia entre el sexo asignado y el sexo sentido que provoca disonancia o disforia.

Para evitar esa disforia o malestar se establece un protocolo de intervención interdisciplinar: se inicia con una evaluación psiquiátrica para comprobar la existencia de la disforia de género, a partir de ahí se remite a la persona al servicio de endocrinología para iniciar la terapia hormonal, dos años después, se plantea la cirugía de reasignación de género. Todo este proceso acompañado por apoyo psicológico con el objetivo de prevenir reacciones de stress y ayudar en la acomodación emocional. Así se establece por la APA y es el protocolo que se defiende desde los Colegios Profesionales de Psicólogos. En ningún momento se patologiza a la persona transgénero. Y sí, señora mía, sí que hay consenso terapéutico. El que le acabo de exponer.

Analizando todas estas declaraciones, que no sé ni cómo calificarlas, me parece de Juzgado de guardia que se proponga a una persona con este perfil como candidata a jueza del Tribunal de Derechos Humanos. Me parece que todo lo que sabe de Derecho, le falta de Humanidad. Y con una posición, como poco tan ambigua, frente a las necesidades del colectivo LGTBI, la contradicción todavía me parece más flagrante.

Ya he defendido en otros artículos con base en el artículo 3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que el derecho a una vida plena incluye el libre ejercicio del amor y la libre elección para depositar nuestros afectos donde consideremos oportunos. Ya hemos visto que la opinión de esta señora al respecto de lo que es el derecho a una vida plena, va en línea de una visión heterosexual, y conservadora. Así que me pregunto ¿cómo va a defender los derechos humanos de todas las personas? ¿será capaz de no imponer sus “doctrinas” a la hora de enjuiciar casos que, por definición, van a ser extremadamente sensibles? Mis dudas me plantea, sinceramente.

En conclusión, me gustaría volver a señalar que la homosexualidad no genera patologías en mayor ni en menor medida que la heterosexualidad. Sin embargo la idiotez….

 

por MAR ORTÍZ FERNÁNDEZ

Psicóloga. Activista de los DDHH 

 

Revista LOEV dirigida al público gay (LGBT), perteneciente a la consultora gay Grupo EGF

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