Entrevista: Visibilidad lésbica en la Guardia Civil

Resumen de artículo publicado en nuestra Revista Digital EGF AND THE CITY

Edición Número 7 – Enero  2014 – Página 70

VER aquí la Revista completa

x

LAURA es Guardia Civil en activo, y como tal tiene la misión de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades así como de garantizar la seguridad ciudadana. A sus 33 años Laura es una mujer fuerte, con carácter, luchadora, solidaria y abiertamente lesbiana. Es gratificante poder compartir esta entrevista tan personal de orgullo y visibilidad lésbica.

x

La vida de Laura no ha sido fácil y podemos afirmar que Laura se ha hecho a sí misma pero con el constante ejemplo a seguir de su madre, todo un referente para ella. Nació y creció en La Mulería, un pueblo de únicamente 100 habitantes perteneciente a la provincia de Almería. Sus padres se divorciaron cuando solo tenía 5 años y solo su madre, con total abnegación, se ocupó de sacar adelante a ella y a sus dos hermanos. Todo esto en un ambiente rural con los prejuicios de la época.

A los 18 años se trasladó junto a su madre y hermanos a Cuevas de Almanzora, una localidad de 6000 habitantes, donde terminó sus estudios preuniversitarios mientras realizaba distintos trabajos para ayudar económicamente en casa. A los 20 años ingresó en el Ejército, trasladándose a Almería capital pero su inquietud por los idiomas y su carácter abierto la empujaron a seguir estudiando. A los pocos años aprobó las oposiciones a la Guardia Civil y terminó sus estudios de Información y Comercialización Turística.

Habiendo ocupado distintos puestos y destinos en la Guardia Civil, Laura actualmente trabaja en la Comandancia de Almería. Es una mujer muy sensibilizada con problemas como la homofobia y el bullying escolar, por lo que dedica parte de su tiempo a participar en charlas escolares de la Guardia Civil o en conferencias a través de asociaciones LGBT para lograr una visibilidad y normalización de las personas homosexuales en la sociedad.

Al crecer sin padre y viendo la infinita fortaleza y generosidad de su madre, aprendió que una mujer es capaz de todo, que no tiene límites. Laura es un ejemplo para cualquier lesbiana, cualquier mujer y cualquier persona.

x

Entrevista: Visibilidad lésbica en la Guardia Civil

Laura, mujer abiertamente lesbiana en la Guardia Civil

ENTREVISTA

EGF and the City: ¿Por qué crees que naciste heterosexual y pasaste un periodo de bisexualidad hasta reconocerte como lesbiana?

LAURA: Nadie me enseñó a ser lesbiana, desde pequeña, como a todas las niñas me hacían las preguntas típicas, ¿Qué chico te gusta? ¿Te vas a echar novio?, y la verdad, supuse que en algún momento tenía que hacer algo de eso, así que crecí conforme a la “normalidad” de entonces, llenando de chicos mis carpetas de instituto y fijándome en fulanito o menganito sin que ninguno me quitara mucho el sueño. Es cierto que algunos chicos me gustaban y por eso tenía relaciones con ellos, pero ninguna llegó a madurar.
Por primera vez a los 17 años me fijé en una chica, no sabía muy bien qué me pasaba pero estuve toda la noche buscándola con la mirada. Al volver a casa, y sorprendida por el nuevo acontecimiento, decidí que no tenía importancia, que solo había sucedido esa noche y ya está. La semana siguiente la volví a ver, entonces me di cuenta de que no era así, volví a mirarla y mi corazón latía con más fuerza. Estaba sucediendo toda una revolución en mí, me volví loca, y ruborizada, se lo conté a mi mejor amiga, que lejos de escandalizarse, me informó de todo sobre su vida, pues era vecina del pueblo.

Después de esta transición, mis miradas iban dirigidas en todas direcciones, tanto a chicas como a chicos, pero he de reconocer que mi corazón era casi siempre de alguna de ellas. Estuve 5 años más relacionándome solo con chicos, pues era lo que podía hacer, aunque me gustaran las chicas también. Con 22 años salí del armario por fin y a partir de ahí mis relaciones sentimentales fueron solo con chicas, aunque sigo teniendo algún que otro desliz con chicos.

No tengo nada en contra de los hombres, quizás es que ninguno me gusta lo suficiente, simplemente. Y con respecto a las chicas, puedo decir que no tengo ninguna duda, me gustan, me encantan y me enamoran. Definirme en una sola palabra es complicado, no soy heterosexual, no soy bisexual, soy…. lesbiana con deslices.

EGF: Naciste y creciste en un entorno rural. ¿Cómo fue tu salida del armario?

LAURA: Nada fácil. No tenía referentes, a ninguna de las personas que conocía le había pasado. Desde los 17 hasta los 22 años estuve dentro del armario. Cinco años de mi vida, que se dice pronto.

Con 18 años conocí a una chica “especial”, y nos hicimos muy amigas, aunque nunca llegó a pasar nada, teníamos una muy buena relación y eso se notaba. Estábamos en un pueblo y la gente empezó a hablar de nosotras, a mí me dejó de hablar todo el mundo, por el simple hecho de rumorearse que yo era lesbiana, me dejó de hablar incluso ella, para acallar los rumores. Lo pasé muy mal, la verdad. Hasta los veintidós años estuve tratando de reprimir sentimientos, de ahogarlos, matarlos como fuera, lo último que quería era que alguien se enterara, no me atrevía ni a mirar a ninguna chica, por si acaso, y me iba muriendo…

Tampoco fue nada fácil para mí pensar que mi madre o mi familia podían rechazarme, que podía quedarme sola. Vivir ese rechazo era una idea que me espantaba, no podía soportarlo.

Con veinte años me fui al Ejército, a Almería capital, allí todo fue diferente, había más gente, más ambiente, en fin, la gente era más liberal, nadie se asustaba de ver un gay o una lesbiana, simplemente era una persona más.

Al comprobar cómo otras personas vivían su sexualidad con toda naturalidad me planteé empezar a vivir la mía. Y he aquí el gran problema: Tenía que decírselo a mi madre. No podía fallarle, no podía permitir que alguien me viera por ahí cogida de la mano con otra chica y se enterara por terceros, pero no tenía valor. La situación fue tan angustiosa que ya no me quedaba más remedio, y si, querid@s lector@s, le dejé una nota. Fue lo más valiente que pude hacer pero para mí fue todo un mundo.

Aprovechando una visita de fin de semana que le hice, le escribí una nota y me marche sin despedirme, en ella tuve que explicarle qué era ser bisexual, pues si no tampoco iba a servir de mucho…. en fin, corría el año 2001…. Cuando regresé a Almería mi madre me llamó como cada vez que salía de viaje, para ver si había llegado bien, pero esa vez yo sé que tenía algo más que decirme, así que no le cogí el teléfono. Hasta la noche del día siguiente no hablé con ella. Me comentó lo de la nota, que a qué venía eso, yo le dije que era lo que sentía y quedamos en hablarlo en persona.

Al volver de nuevo a casa así lo hicimos, sin mirarnos mucho a la cara, sobre todo yo a ella, ahora recuerdo con cariño cómo me recomendó que fuera a un psicólogo…. jejejeje, me decía “si tú crees que no estás bien”… pero yo le dije que estaba bien, estaba perfecta, y era lo que sentía, no era un capricho ni nada pasajero ni era una confusión, era bisexual, y ya está. Pasada esta conversación no se volvió a hablar más del tema, lo cual fue una liberación para mí. Ella no hacía referencia ninguna al respecto y me seguía tratando igual, así que…. prueba superada.

De esa conversación también recuerdo que me dijo que hiciera lo que hiciera ella solo quería verme feliz. Mi madre en el fondo es una persona que ha roto moldes y por eso la admiro. Ella no sabía lo que era enfrentarse a una hija lesbiana (bisexual entonces), pero sí se había enfrentado a un divorcio recién estrenada la ley, sí nos había sacado adelante a tres hijos ella sola, y sí había hecho de hombre y de mujer en esta vida cuando tenía todo el mundo en contra, así que yo sabía que por encima de todo mi madre querría mi felicidad, aunque no lo comprendiera.

A partir de aquí, y con mi madre aceptando la situación, ya era libre para expresar mis sentimientos, así que no tuve que ocultarlos nunca más, ni en el trabajo, ni a mis amigos, incluso ni a mis ex, y todos lo tomaron bien. Mis relaciones empezaron a ser con chicas. A partir de ahí todo fue un camino de rosas (con alguna espinita) pero desde que salí del armario no he sido más feliz en toda mi vida. Se lo recomiendo a todo el mundo.

EGF: ¿Por qué decidiste vivir abiertamente como lesbiana en entornos a priori cerrados como el Ejército o la Guardia Civil? ¿Ha sido un proceso fácil o difícil?

LAURA: Te aseguro que lo más difícil para mí ha sido decírselo a mi madre, lo demás ha sido pan comido. En el Ejército, para bien o para mal eres un número, una más, da igual que seas hombre, mujer, lesbiana, blanca, negra o amarilla, solo tienes que ser española y tener cumplidos 18 años, y ahora creo que ni siquiera tienes que ser española.
Al contrario de lo que parece, en el Ejército es donde vi la mayor igualdad, más igualdad que en la empresa privada, igualdad de sueldos, igualdad de trabajos, igualdad de todo. Toca limpiar, a limpiar, toca correr, a correr, toca currar, a currar. No te ordenan por sexos. Realmente en el Ejército te enseñan subordinación y disciplina, que creo que hacen falta hoy en día, y trabajo en equipo, probablemente a tod@s nos iría mejor. Cuando llegué a la Guardia Civil, como dice un compañero mío “tú ya eras lesbiana” así que no hubo proceso, les tocó asimilarlo así.

x

Entrevista: Visibilidad lésbica en la Guardia Civil

Laura, el Orgullo de ser mujer, lesbiana y Guardia Civil

EGF: Hoy estás aquí, en un medio público LGBT, incluso con el beneplácito del Cuerpo de la Guardia Civil ya que publicamos fotos tuyas uniformada. Este hecho ya es importante y representativo de la tolerancia a la diversidad sexual en el Cuerpo. Sin duda tu fuerte carácter y seguridad te habrá ayudado a ser respetada como mujer lesbiana en tu trabajo, pero la homofobia se respira en casi todas partes. ¿Realmente no has sentido ningún tipo de discriminación en la Guardia Civil por ser lesbiana? ¿No has tenido que dar la cara por algún caso aislado que hayas vivido?

LAURA: En relación a esta pregunta apenas puedo contarte tres anécdotas, pero aclarando primero que JAMÁS he sido discriminada en la Guardia Civil por ser lesbiana.

Al poquito tiempo de llegar a Almería destinada desde Gran Canaria, una amiga mía pintora, escultora y escritora, artista en general, expuso sus obras en una sala con el patrocinio de la Asociación de Lesbianas de Almería (ALA), cuya directora era amiga nuestra también. Como es natural la noticia salió en el periódico, fotos incluidas por supuesto, pero a mí me pilló de vacaciones en Gran Canaria. Al volver, me hicieron todo tipo de preguntas, que si sabía que había salido en el periódico, que en qué asociaciones andaba yo metida, y cosas por el estilo, con mucha extrañeza la verdad… En fin, luego me enteré por terceros que había sido un gran revuelo el que yo saliera publicada en el periódico en un artículo “de lesbianas”, bueno, que la gente se aburre….

En otra ocasión, pudimos presenciar una escena monitorizada en vídeo de dos chicos que paseaban por la calle cogidos de la mano, y uno de los compañeros dijo que eso era antinatural, la verdad es que se quedó solo, los demás le saltaron como fieras y lo llamaron prehistórico y de todo, no tuve ni que abrir la boca.

Y por último contarte que rara vez hay algún cotilleo de “¿será o no será?”, y a veces me preguntan qué pienso, en fin, no creo que lo hagan con ningún ánimo de dañar a nadie, pues a las personas que somos visibles, y no soy la única (hay un chico también) no nos dicen absolutamente nada. Yo creo que es más bien ánimo de cotillear de personas concretas y ya está, sin darle más importancia, como podrían hablar del tiempo o de otra cosa, solo quieren saberlo, jeje, para no quedarse con la intriga, pero te puedo decir que discriminación no he vivido, ni hacia mí, ni delante de mí.

EGF: ¿Es cierto que la presencia de mujeres lesbianas en la Guardia Civil (como en el Ejército) es alta? ¿Ocupan puestos de responsabilidad? ¿Son visibles?

LAURA: Sobre si la presencia de lesbianas en la Guardia Civil y el Ejército es alta, tendría que compararla con otros trabajos. Es cierto que es alta, pero no porque haya más lesbianas, sino porque éstas son visibles. Estos Cuerpos estatales, como dije antes, en realidad son parangón de la igualdad y de muchos valores positivos, entre ellos el trabajo, se te valora por tu profesionalidad, lo demás pierde importancia.

Si haces las cosas bien les da igual que seas lesbiana, con lo cual no se convierte en un problema, no importa. Realmente la gente se ocupa de otras cosas, al menos ese es el Ejército que yo he vivido, aunque sí es cierto que noté animadversión de un superior hacia mí, no sé muy bien si es por ese motivo, pero sospecho que sí.

Tanto en el Ejército como en la Guardia Civil los puestos que ocupa cada cual son por oposición, incluso a nivel interno, si bien algunos son por elección o selección, los que menos. De momento tenemos menos mujeres en puestos de responsabilidad porque nuestra incorporación al mercado laboral REMUNERADO ha sido más reciente, y estos Cuerpos no iban a ser la excepción, por otro lado cuentan con un número muy superior de efectivos hombres que de mujeres, creo que rondamos en torno al 8%.

En cuanto a la visibilidad, yo la noté mucho más en el Ejército, en la Guardia Civil no me he encontrado ningún caso de lesbiana visible, que seguro que hay, pero discreta (no se puede decir lo mismo de mi).

EGF: GaylesPol es una asociación de policías locales y nacionales LGBT. ¿Existe algo similar en la Guardia Civil? ¿Crees que sería conveniente y posible?

LAURA: La verdad no tenía ni idea de que existía esa asociación, pero me ha alegrado mucho saberlo, me encanta. En la Guardia Civil, hasta donde yo sé, no existe nada parecido, aunque sería muy bueno fundar algo así, o unirnos a la que ya está creada. Yo voto por la unión, más que por la disgregación.

Sería conveniente desde mi punto de vista para normalizar la situación de sus miembros, puesto que parece que hay profesiones en las que es un tabú ser gay o lesbiana, no digamos transexual o bisexual. Sería una forma de mostrarle al mundo que la Guardia Civil es un colectivo más tolerante y liberal de lo que lo pintan. En cuanto a su posibilidad, creo que sería factible sin ninguna duda, pues ya existen otras asociaciones en la Guardia Civil que defienden los intereses de sus miembros, ¿por qué no una de este colectivo? Creo que sería una buena idea.

EGF:Debemos respetar a quien no quiera ser visible y además cada persona tenemos una serie de circunstancias distintas que debemos valorar, pero no cabe duda de que la visibilidad de una mujer lesbiana ayuda y mucho a la normalización social de todas. ¿Qué dirías a aquellas mujeres lesbianas que no son visibles pero que quieren serlo y tienen miedos?

LAURA: Ser visible es una opción personal, de eso no hay ninguna duda. Yo no tuve referentes, por eso considero que tengo el deber y la responsabilidad de seguir allanando el camino que otr@s abrieron con mucho esfuerzo anteriormente. No me gustaría que ninguna otra persona tuviera que pasar por la experiencia de verse incomprendida en una sociedad que no le acepta o no lo reconoce. Tener referentes es muy importante a la hora de normalizar tu propia vida, porque lo que no se nombra no existe, y viceversa.

EGF: ¿Por qué estás tan sensibilizada con el acoso escolar? ¿Lo padeciste?

LAURA: Los niños y niñas son más vulnerables, influenciables, sensibles, son esponjas que lo absorben todo, hay que cuidar el ejemplo que les damos y no utilizarlos a nuestro antojo. Son la sociedad del mañana.

Para mí es un tema personal y siempre que pueda aportar mi grano de arena, lo haré. Mucha gente piensa que es un tema que ya está superado, a mí me consta que no. Conozco casos de amigos y amigas de mi edad, y otros que me cuentan sobre menores, y son muy duros, sus familias no les aceptan, y prefieren que sigan sufriendo a asimilar lo que son.

Hay un cortometraje muy bueno con respecto a esto “Love is all you need?” subtitulado al español. Hay que educar a padres y madres, a la sociedad. L@s niñ@s no se escandalizan por la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad, los mayores sí.

En mi caso particular, y ya que me preguntas… me decían gorda y marimacho, sobretodo dos personas, con el resto no tenía ningún problema. Creo que soy más feliz que esas personas hoy día.

Sin embargo aún hay que seguir haciendo hincapié en las aulas con el tema del acoso escolar. Falta mucha sensibilización con respecto a la gravedad del asunto y que la sociedad se involucre mucho más.

EGF: Eres una mujer valiente, apasionada, llena de vida… ¡y conduces una moto de 650 cc! ¿Dónde buscas y encuentras la felicidad?

LAURA: Me dedico momentos a mí misma, en los cuales disfruto escribiendo lo que siento y mis experiencias personales. También me gusta pasar el tiempo en contacto con la naturaleza, bien sea haciendo una ruta de senderismo, o bien conduciendo mi coche o mi moto y descubriendo lugares nuevos. Las playas de Almería tienen un encanto especial.

También me gusta compartir momentos con mis amig@s, tener esa complicidad con la gente con la que me siento a gusto. Disfruto de las pequeñas cosas que tiene la vida, porque en realidad son las mejores. Hay que encontrar la felicidad en lo cotidiano, la vida está llena de magia.

EGF: ¿Cuáles son tus metas? Cómo te ves dentro de 10 años?

LAURA: Me encantaría que dentro de diez años gozáramos de la misma libertad o más, que el mundo avanzara hacia lo positivo, no hacia lo negativo. ¿Qué mejor meta que ser feliz?

La verdad que no aspiro a más que a lo que la vida me regale, mientras tanto yo le iré haciendo cosquillas para que me sonría. Me gustaría en un futuro tener una familia feliz y ascender en mi trabajo, aunque eso más bien será el fruto del esfuerzo del día a día.

EGF: Muchas gracias por haber estado en EGF and the City, por tu labor y por tus mensajes vitalistas a tantas mujeres lesbianas.

LAURA: Te agradezco la oportunidad que me has brindado al concederme espacio en tu prestigiosa revista. Creo que es importante continuar con la labor de visibilizarnos a tod@s, así que me gustaría hacer una mención especial a las personas transexuales, que son las grandes olvidadas cuando se habla de sexualidad, todo mi apoyo para ellas y decirles que admiro su valentía y coraje.

x

Redactor Jokin Egaña

x

Ver más Novedades EGF >>

Deja un comentario

  • Para un uso responsable, los comentarios serán moderados por el administrador y sólo se aprobarán los que tengan datos fiables de su origen y contenido
  • Todos los campos son obligatorios
  • *Máximo 1000 caracteres

Suscríbete a nuestro Newsletter