Acoso escolar por LGTBfobia ¿Cómo actuar?

Grupo EGF / Revista EGF AND THE CITY  / 14 Edición / por ELOÍSA SARRIÓ

* Artículo de la sección Legal perteneciente a la 14ª edición de la revista EGF and the City (VER EN REVISTA)   

 

Acoso escolar por LGTBfobia ¿Cómo actuar?

 

La actualidad nos trae con desgraciada frecuencia noticias que ponen de manifiesto la existencia en nuestros centros educativos del fenómeno del bullying LGTBfóbico. Es tristemente reciente el caso de Alan, el menor transexual que acabó con su vida el pasado 24 de Diciembre, el cual, a pesar del apoyo familiar del cual gozaba, no pudo superar el continuo y vejatorio hostigamiento que sufría en su centro educativo. Y es que, lamentablemente, pertenecer al colectivo LGTB multiplica las posibilidades de ser blanco de agresiones por parte principalmente de compañeros, pero también por parte de profesores y/o personal no docente.

 

¿Qué es el bullying LGTBfóbico?

Es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado y causado por el odio o rechazo hacia personas que parecen personas LGTB (aunque no necesariamente lo sean). Es decir, también el alumnado heterosexual sufre agresiones, por “parecer” LGTB, es decir, tener una orientación sexual o expresión de género no normativa. Debe distinguirse de los incidentes violentos, aislados u ocasionales entre alumnos o estudiantes que no revisten continuidad o que tienen raíz en otras causas. Este tipo de acoso ocasiona daños corporales y/o psíquicos, en muchos casos irreparables, y que incluso pueden conducir al suicidio del menor acosado.

 

Acoso escolar por LGTBfobia ¿Cómo actuar?

 

Formas de acoso

El acoso LGTBfóbico puede practicarse individualmente o en grupo. La conducta agresiva puede ser física o psicológica. En su modalidad de exclusión social puede manifestarse en forma activa (no dejar participar en actividades), en forma pasiva (ignorar), o en una combinación de ambas. El acoso psicológico también puede realizarse a través de medios de comunicación digitales o redes sociales: son los llamados ciberbullying o ciberacoso, como el stalking (ciberacoso o acecho obsesivo), el sexting (envío de contenidos de tipo sexual del acosado-principalmente fotografías y/o vídeos- a otras personas por medio de teléfonos móviles para humillarle o vejarle), o sextorsión (chantaje o amenaza a una persona de difundir una imagen sexual suya que ha obtenido por vía digital). El ciberbullying se ha incrementado notablemente en la actualidad, debido a que el acceso a Internet se ha generalizado en los menores a través principalmente de los smartphones y el acceso a nuevas tecnologías (Facebook, Twitter, Tuenti, Whatsapp, YouTube, etc.)

 

¿Cómo actuar si nuestr@ hij@ sufre acoso por LGTBfobia?

• Ofrecerle en todo caso, apoyo familiar

• Brindarle apoyo psicológico, si es necesario o requerido.

• Comunicarlo a los responsables del Centro Escolar. Dentro del Plan de Convivencia, cada centro debe incluir un Reglamento de Régimen interno en el que figuren con claridad las normas de Conducta que cada alumno debe respetar. El acoso físico o moral a los compañeros siempre es una infracción tipificada como falta muy grave, y conlleva la aplicación de las medidas correctoras que se establezcan en cada caso (en última instancia la expulsión definitiva del centro). Algunas Comunidades Autónomas han aprobado Protocolos, que establecen medidas específicas para actuar de manera más ágil y proteger más eficazmente a la víctima.

Es deseable que este tipo de bullying finalice tras este primer paso, de forma extrajudicial, por tanto, pero a veces no es así, bien por la pasividad o inacción de los responsables de los centros educativos, bien por la reiteración de las conductas vejatorias en los casos más graves.

 

Acoso escolar por LGTBfobia ¿Cómo actuar?

 

¿Qué hacemos entonces?

En esos casos pueden llevarse a cabo acciones en el ámbito judicial.

 

VÍA PENAL

-Si el acosador es menor de 14 años, y llega denuncia al Ministerio Fiscal, éste procederá remitir testimonio de lo actuado a la dirección del centro donde se están produciendo los abusos para que, dentro de sus atribuciones, adopte las medidas procedentes para poner fin a los abusos denunciados y proteger al menor que los está sufriendo.

-Si el acoso proviene de un mayor de 14 años pero menor de 18 se le podrá exigir responsabilidad penal y civil conforme al Código Penal, por el proceso penal de menores, regulado en la LO 5/2000, de Responsabilidad Penal de los Menores.

-Si el acosador es mayor de 18 años se podrá exigir responsabilidad penal y civil conforme al Código Penal, por los delitos que haya cometido, por el proceso penal ordinario regulado en la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Recordemos que el art. 22.4º del Código Penal configura como agravante “cometer el delito por motivo de discriminación (…) a la orientación o identidad sexual…”

Es novedad digna de resaltarse que, recientemente, la Audiencia Provincial de Cáceres ha abierto diligencias contra la directora del centro, la orientadora y la tutora del alumno de un centro educativo, pues la Sala considera que tuvieron conocimiento “de una situación objetivada y mantenida de bullying, pero su conducta fue de pasividad, pues nada hicieron por esclarecer los antecedentes y motivos del incidente”. Por tanto, también podemos contar con esta vía para los casos más graves de inacción o, incluso, de revictimización por parte de los responsables del centro educativo.

 

VÍA CIVIL

Puede exigirse responsabilidad civil:

• Como responsabilidad civil subsidiaria por la comisión de un delito. La acción civil derivada de un ilícito criminal puede ejercitarse conjuntamente con la penal, como hemos visto, o bien separadamente ante la jurisdicción civil.

• Por culpa o negligencia basada en la existencia de una culpa in vigilando (una persona es considerada responsable de los actos que realiza otra sobre la que tiene un especial deber de vigilancia):

– Profesor o de los responsables del centro docente, al no adoptar las medidas tendentes a evitar, paliar y erradicar esa situación de acoso escolar (art. 1903 CC).
– Padres del menor acosador, reclamándoles daños y perjuicios por no haberle vigilado de forma adecuada (art. 1903 CC). 

 

VÍA ADMINISTRATIVA

No hay que olvidar que la Administración, en cuanto que es titular de los centros educativos públicos, puede ser también responsable de los daños causados como consecuencia del acoso, y que, dado que está prestando un servicio público, se le puede exigir responsabilidad patrimonial por este resultado dañoso. Se desprende de los arts. 24 y 106.2 de la Constitución Española que los particulares, en los términos establecidos por la Ley, tendrán derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualesquiera de sus bienes y derechos, salvo los casos de fuerza mayor, siempre que sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos. En todo caso, el daño alegado, habrá de ser efectivo, evaluable económicamente e individualizado.

Ya sabemos que hay soluciones, por tanto ante estas situaciones no hay que callarse.

Ante el acoso LGTBfóbico TOLERANCIA CERO.

 

por ELOÍSA SARRIÓ
Despacho Jurídico A de Abogadas
www.adeabogadas.com

 

Deja un comentario

  • Para un uso responsable, los comentarios serán moderados por el administrador y sólo se aprobarán los que tengan datos fiables de su origen y contenido
  • Todos los campos son obligatorios
  • *Máximo 1000 caracteres

Suscríbete a nuestro Newsletter